Un primer semestre de encuentros, memorias y vida en la Mariápolis Lía

23/Jul/2026

Entre enero y junio, la Mariápolis volvió a mostrarse como un espacio abierto para construir comunidad.


La Mariápolis Lía vivió un primer semestre cargado de historias, encuentros y experiencias que volvieron a poner en el centro aquello que le da sentido a la ciudadela: construir comunidad desde la vida concreta.

Entre enero y junio, familias, jóvenes, antiguos participantes de la Experiencia de Jóvenes, visitantes y vecinos fueron protagonistas de distintas actividades que dejaron una huella de fraternidad, memoria y alegría compartida.


Mariápolis en Familia: volver, pero esta vez juntos

Del 10 al 17 de enero, la Mariápolis recibió a unas nueve familias provenientes de distintos puntos de Argentina, Chile y Paraguay para vivir la experiencia Mariápolis en Familia. La propuesta nació a partir de un anhelo expresado por varios ex-mariapolitas: regresar a la ciudadela, pero ahora con sus familias, para construir juntos la Mariápolis.

Lo que al principio parecía una idea difícil de concretar, por el poco tiempo de preparación y el desafío de convocar en familia, terminó convirtiéndose en una experiencia profundamente significativa. El denominador común era que al menos uno de los integrantes hubiera vivido anteriormente un tiempo en la ciudadela. El desafío, en cambio, era nuevo para todos: vivir el amor recíproco las 24 horas, no de manera individual, sino como familia.

Durante la semana hubo espacios de meditación sobre Dios Amor y Jesús Abandonado, talleres de comunicación, emociones y vínculos, momentos de trabajo, recreación, pileta, piano bar, cena con los mariapolitas estables, espacios para infancia y adolescencia, y una noche de talentos.

También los niños y niñas tuvieron sus propios momentos para profundizar, jugar, crear y compartir. A través de actividades lúdicas y artísticas, pudieron trabajar temas como la escucha, la comunicación, el amor concreto y la unidad. En sus conversaciones y producciones apareció con fuerza el deseo de llevar esa experiencia no solo a casa, sino también a la escuela y a la comunidad.

Más que una actividad, Mariápolis en Familia se convirtió en una escuela de vida. Entre juegos, trabajo, descanso y largas conversaciones, muchos redescubrieron la ciudadela como un lugar donde los vínculos se renuevan y la experiencia de comunidad se vuelve concreta.


Un casamiento que también habló de comunidad

El 14 de marzo, la Mariápolis fue también escenario de una celebración muy especial: el casamiento de Antonella y Nacho. La capilla reunió a familiares, amigos y miembros de la comunidad para acompañar el inicio de una nueva etapa en la vida de la pareja.

En medio de un semestre marcado por encuentros formativos y comunitarios, esta celebración recordó que la Mariápolis no es solo un espacio para actividades, reuniones, sino también un lugar donde se celebran decisiones profundas, proyectos de vida y vínculos que nacen o se fortalecen en comunidad.


Semana Santa: celebrar la fe en comunidad

Durante la Semana Santa, la Mariápolis vivió también días de oración, recogimiento y celebración. 

En la vida de la ciudadela, estos tiempos litúrgicos no son solo fechas del calendario. Son oportunidades para volver a lo esencial, para encontrarse con Dios y con los demás, y para alimentar desde dentro la vida comunitaria. 

Las personas que vienen en Semana Santa, encuentran no solo momentos espirituales sino también momentos de unidad, de alegría por estar juntos.


“Dejando Huellas”: memorias de un camino compartido

La Mariápolis Lía fue escenario de la presentación del libro Dejando Huellas, escrito por Lito Amuchastegui, en un encuentro que reunió a miembros de la comunidad y amigos en un clima de cercanía y gratitud.

En esta obra, Lito comparte recuerdos, anécdotas y vivencias que han marcado profundamente su vida, muchas de ellas ligadas a experiencias de misión, a sus viajes por distintos países y, de manera especial, a su paso por Gen Rosso, etapa que dejó huellas significativas en su camino.

La publicación del libro guarda además una historia entrañable: su hermana, Marta Beatriz Amuchastegui, recopiló silenciosamente escritos y recuerdos de Lito y, sin que él lo supiera, dio forma al proyecto como una sorpresa para fines del año pasado.

Marta no solo reunió el material, sino que también realizó el prólogo, diseñó la portada y acompañó cada detalle de esta obra, enriquecida además con fotografías que ayudan a recorrer este camino de vida.

Más que la presentación de un libro, el encuentro fue una oportunidad para redescubrir cómo cada experiencia, cada encuentro y cada gesto de amor pueden dejar huellas imborrables en nuestra vida y en la de los demás.


Mariápolis de la Plata

El mes de mayo comenzó con una de las experiencias más características del Movimiento de los Focolares: la Mariápolis Temporal, organizada en esta oportunidad por la comunidad de La Plata.

La Mariápolis Lía ofreció, una vez más, el ambiente propicio para que florecieran el diálogo, la escucha y la comunión entre todos.

Con el lema “La cercanía nos hace familia”, los participantes vivieron días intensos de encuentro, espiritualidad y alegría compartida, haciendo experiencia concreta de que la cercanía, cuando está animada por el amor, puede transformar las relaciones y crear verdadera fraternidad.


Reencuentro Sub 83: la memoria que sigue hablando

Del 8 al 10 de mayo se realizó el Reencuentro Sub 83, que convocó a personas que participaron en la Experiencia de Jóvenes de 1983 y años anteriores. Fue un regreso cargado de memoria, gratitud y diálogo entre generaciones.

Quienes habían vivido la Mariápolis en su juventud volvieron a encontrarse con la ciudadela, con antiguos compañeros de camino y con una historia que, lejos de quedar en el pasado, sigue dando frutos. Las conversaciones, los trabajos en grupo y los momentos compartidos mostraron que una experiencia vivida hace más de cuatro décadas puede seguir iluminando el presente.

Este encuentro dejó una imagen potente para el presente de la Mariápolis: jóvenes de ayer y jóvenes de hoy sentados en círculo, compartiendo preguntas, recuerdos y búsquedas. Una escena sencilla, pero profundamente actual, que habla de raíces vivas y de una historia que sigue en movimiento.


Autos clásicos: la Mariápolis abre sus caminos a la comunidad

El 14 de junio, los espacios exteriores de la Mariápolis recibieron un encuentro de autos clásicos, una propuesta distinta, visual y abierta, que llenó de color, movimiento y memoria los caminos de la ciudadela.

Los vehículos antiguos, cuidadosamente conservados, atrajeron miradas y generaron un clima familiar y cercano. Fue una oportunidad para que la Mariápolis se mostrara también como un lugar abierto a la cultura local, al encuentro con vecinos, familias y visitantes, y a propuestas que invitan a compartir desde intereses comunes.


Una ciudadela viva

El primer semestre dejó una certeza: la Mariápolis Lía sigue siendo un espacio donde pasan cosas. Algunas nacen de largos procesos, otras de intuiciones rápidas; algunas reúnen familias, otras convocan generaciones; algunas se viven en la capilla, otras en un salón, en una mesa compartida, en un camino arbolado o frente a un auto antiguo.

Lo común a todas es el deseo de encontrarse, construir vínculos y hacer visible una fraternidad posible.

Con la mirada puesta en lo que viene, la Mariápolis continúa abriendo sus puertas para que más personas puedan vivir, aunque sea por unas horas o unos días, la experiencia de una comunidad que se construye con gestos concretos, memoria agradecida y esperanza joven.


Compartir en redes

0 Comentarios

Enviar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Para saber más, lee nuestra Política de Privacidad